Es uno de esos detalles que parece menor hasta que ves la cortina terminada. Te contamos qué es, en qué se diferencian las dos opciones y cuál conviene según el ambiente.
Cuando alguien pide presupuesto por primera vez, el zócalo casi nunca es lo primero que pregunta. Pero es la pieza que le da la terminación final a la cortina, y elegir mal puede notarse bastante en el resultado visual.
El zócalo es la pieza rígida que remata el extremo inferior de la tela, ahí donde termina el paño enrollable. Cumple tres funciones: le da peso a la tela para que caiga derecha y no se ondule, la protege del uso diario en el borde que más se toca, y ayuda a cerrar el paso de luz y aire por ese extremo.
El zócalo forrado viene revestido con la misma tela de la cortina, cosida sobre la pieza rígida interior. El resultado es una terminación uniforme: no se distingue dónde termina la tela y empieza el zócalo, todo se ve como una sola pieza continua.
El zócalo de aluminio queda a la vista como una pieza metálica pintada, generalmente en blanco, sin forrar. Tiene un perfil más recto y un aspecto algo más técnico o industrial.
| Zócalo forrado | Zócalo de aluminio | |
|---|---|---|
| Estética | Uniforme, se integra con la tela | Visible, perfil más técnico |
| Aislamiento en el borde | Levemente mejor por el volumen de tela | Bueno, aunque algo más justo |
| Mantenimiento | Se limpia igual que la tela | Se limpia con un paño, no acumula tanto polvo |
| Costo | Levemente superior por la tela adicional | Estándar |
| Ambiente recomendado | Dormitorios y living, donde importa la terminación | Cocinas, locales, ambientes de uso más técnico |
Tip: si la prioridad es aislar del frío, el zócalo no es la variable que más pesa. Elegir tela Blackout y sumar guías laterales tiene mucho más impacto que la diferencia entre un zócalo forrado y uno de aluminio.
En dormitorios y living, donde la cortina queda más expuesta a la vista y forma parte de la decoración del ambiente, el zócalo forrado suele quedar mejor integrado al conjunto. En cocinas, locales comerciales o espacios de uso más funcional, el zócalo de aluminio es una opción práctica que no pierde terminación y es algo más fácil de mantener limpio con el uso diario.
El zócalo forrado, al llevar una capa extra de tela, suma unos milímetros de espesor respecto al de aluminio. En ventanas con poco margen de profundidad en el marco esto casi nunca es un problema, pero es bueno mencionarlo al tomar la medida si el hueco es muy justo.
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